El recorrido actual del Camino natural tiene sus orígenes en los caminos que discurrían por la margen derecha del Ebro, entre Zaragoza y las inmediaciones de la Reserva Natural de los Galachos de La Alfranca de Pastriz, La Cartuja y El Burgo de Ebro, pero que carecían de continuidad.
Fue en 2001 cuando diversas asociaciones plantearon un único camino de ribera. El Departamento de Medio Ambiente asumió este reto e incorporó esta previsión al Plan de Ordenación de los Recursos Naturales de los Sotos y Galachos del Ebro (tramo Zaragoza – Escatrón).
El Gobierno de Aragón recuperó en 2005 la finca La Alfranca, con la restauración de sus edificios y jardines históricos y la creación del Centro Internacional del Agua y del Medio Ambiente (CIAMA), lo que ha incrementado notablemente la afluencia de visitantes a este espacio. Por ello, el Gobierno aragonés decidió apostar por este proyecto, que se incluyó dentro del Plan de Acompañamiento de la Expo 2008 y del Programa Aragón 2008, que plantea principalmente un nuevo modelo innovador en la interpretación y disfrute del medio natural.
Los autores del proyecto del Camino son José Miguel Marco Olloqui -SERS y Antonio Romeo -ROM VIII, y la empresa pública SODEMASA del Departamento de Medio Ambiente ha sido la responsable de la gestión de la ejecución y dirección de las obras.
El proyecto de Camino Natural La Alfranca ha aportado soluciones singulares a una demanda social, profundizando en compatibilizar la afluencia de usuarios a un espacio natural de gran valor con el necesario respeto al ecosistema. Un proyecto medioambiental como éste es un ejemplo novedoso de contribución a la conservación y mejora del medio natural y el paisaje a través de acciones específicas y de la educación ambiental.
47.000 m2 de espacios degradados rehabilitados Asociado al camino natural, e integrándose en su concepción, se ha procedido a la restauración de varias superficies degradadas dispuestas a lo largo de su recorrido. La intervención ha consistido principalmente en la retirada de basuras y escombros, la recuperación de la morfología del terreno y la plantación de especies vegetales propias del ecosistema de ribera. La superficie total incorporada al programa de restauración ha sido de 47.000 m2 aproximadamente.
El número total de especímenes vegetales plantados a lo largo del camino natural (sin contar el jardín de rocas) y en las áreas degradadas ha sido de 2.600, que serán incrementados en próximas temporadas. Las especies más utilizadas han sido fresno, chopo, álamo, sauce, tamariz, cornus y el aligustre. En el Soto de Cantalobos, integrado en el Lugar de Importancia Comunitaria "Sotos y Mejanas del Ebro", en la Red Natural de Aragón, el Gobierno de Aragón ha adquirido 6,1 hectáreas para su protección.
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