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EL MEDIO NATURAL

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En un ambiente de ribera como el del tramo medio del Ebro la alta disponibilidad de agua en el subsuelo, los sistemas de regadío, la topografía llana y la energía de la corriente de agua han determinado las carac- terísticas del paisaje actual en donde se conservan aún valiosos enclaves naturales. El Camino Natural La Alfranca permite al visitante apreciar como el río configura un paisaje de cam- biantes meandros, islas o mejanas, playas de gravas, meandros abandonados… En este dinámico medio destacan:

>> Los sotos o bosques de ribera. Situados en las vegas de los ríos, la vegetación adquiere una apariencia selvática e impenetrable. Las comunidades vegetales se estructuran según sus exigencias: los sauces, aparecen en primer lugar junto al agua, seguidos de los álamos y chopos. En un lugar más alejado de la orilla se encuentran los olmos. Este conjunto forma un estrato arbóreo bajo el que se desarrolla un enmarañado sotobosque de zarzas y plantas trepadoras.

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>> Los galachos o meandros abandonados. Fruto de la intensa actividad del río, los meandros tienden a acentuarse hasta que llegan al estrangulamiento y el río toma un nuevo cauce, dejan- do el meandro aislado del cauce principal. Durante décadas puede mantenerse en estas zonas una lámina del agua libre debido principalmente a las infiltraciones. En este ambiente palustre, se hace protagonista el carrizo, que tiene un importan- te papel en la evolución ecológica de estos paisajes, pues marca el inicio de la lenta transformación de la masa de agua libre en bosque de ribera. Además constituye un importante refugio para la fauna. Merece la pena resaltar el carrizal de la Reserva Natural de los Galachos de La Alfranca de Pastriz, La Cartuja y El Burgo de Ebro, que es el más extenso de Aragón.

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>> Las playas de gravas y las mejanas o islas. Estos espacios tam- bién son resultado de la dinámica fluvial del Ebro. El río arrastra gran cantidad de materiales que deposita en las orillas más con- vexas cuando pierde velocidad la corriente, formando los impor- tantes acúmulos de gravas. Cuando estos materiales sólidos encuentran algún obstáculo en el cauce tiende a depositarse hasta formar una isla o mejana, que posteriormente es coloniza- da por la vegetación.