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CENTRO DE RECUPERACION 2ª PARTE

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El Centro de Recuperación

de Fauna Silvestre

de La Alfranca

en la actualidad

> Instalaciones

En conjunto ocupan una parcela cuadrangular cercana a los

10.000 m2 en la que existe un edificio principal de 400 m2,

destinado a oficinas y clínica veterinaria. Ésta cuenta con

todo el equipamiento necesario:

>> quirófano

>> sala de necropsias

>> almacén congelador

>> laboratorio

>> sala de incubadoras y nacedoras

>> cocina

>> sala de rayos X

>> unidad de cuidados intensivos

>> generador de emergencia

El Centro de Recuperación

de Fauna Silvestre

de La Alfranca

en la actualidad

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Por su parte, las infraestructuras exteriores permiten albergar
en épocas de mayor actividad hasta 400 animales. Están
compuestas por 43 dependencias que suman 2.573 m2 de
superficie útil, repartidas de la siguiente manera:
>> 6 Parques de vuelo grandes con 1.763 m2 de superficie
(para rapaces medias y grandes, aves esteparias y
acuáticas).
>> 6 Parques de vuelo pequeños con un total de 304 m2 de
superficie (para rapaces pequeñas y nocturnas).
>> 21 Jaulas con una superficie de 410 m2 (para aislamientos,
hospitalización, mamíferos y grandes rapaces).
>> 8 Recintos para tortugas que suponen 96 m2 de superficie.

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> El día a día en el Centro

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Los animales que llegan al CRFS de La Alfranca provienen
de todo Aragón. Más del 85% de ellos son aportados por los
Agentes de Protección de la Naturaleza (APNs) que desarrollan
una primera y encomiable labor de localización en el campo
o que acuden a la llamada de los ciudadanos que se
encuentran con algún animal. Han recibido información y
formación adecuadas para la detección, recogida y transporte
de las diversas especies, teniendo también a su disposición,
si se encuentran con ejemplares muertos, una red de
congeladores distribuidos por las diferentes Áreas
Medioambientales de Aragón. Esto permite conservar los
cadáveres para su posterior traslado al CRFS.
Desde finales de los años 90 esta implicación sistemática de
los APNs en tareas de recogida de animales ha permitido
incrementar el número de ingresos de manera muy notoria,
como puede apreciarse en la siguiente gráfica.
La entrega por parte de particulares supone algo más del 4%
de las entradas, resultando muy conveniente avisar de la
presencia del animal, herido o cadáver, a los profesionales
cualificados para su recogida y traslado. Una mala
manipulación del ejemplar añade dificultades para su

image recuperación, elimina información en caso de delito, o puede
provocar algún contagio a las personas (zoonosis).
El SEPRONA de la Guardia Civil, la Guardería de Montes del
Ayto. de Zaragoza y la Policía Local de Zaragoza, colaboran
también con más del 6% de los ingresos.
En el caso de que el CRFS esté cerrado, el animal puede ser
depositado en jaulas de emergencia, que permanecen
accesibles para cualquier depósito. La aportación de
información de estas entregas es importante, por lo que existe
un buzón para dejar notas.
El grupo zoológico más recibido son las aves, que suponen
sobre el 85% de lo ingresado (62% rapaces, 12% acuáticas
y afines, 7% passeriformes y 4% otras); los mamíferos
constituyen el 12% y los reptiles y anfibios el 4%.
El número de animales atendidos no es homogéneo a lo largo
del año. Las cifras en primavera y verano crecen debido al
ingreso de individuos jóvenes, desnutridos, atropellados o

colisionados. Las entradas de ejemplares muertos aumentan
en otoño, al ser recibidos en el Centro todos aquellos que
son recogidos durante el verano y que han sido congelados
hasta su traslado.
A todo ejemplar recibido se le abre una completa ficha de
ingreso. Si está vivo se les explora clínicamente valorando su
estado y, en su caso, se le realizan las pruebas diagnósticas
para procurarle el tratamiento más conveniente. Tras éste, el
animal se hospitaliza, atendiendo especialmente a su
medicación, curas periódicas y alimentación.
Posteriormente llega la rehabilitación. En el caso de las aves,
pasan a los parques de vuelo donde recuperan la condición
física para ser reintegradas a la naturaleza con garantías.
Finalmente, el animal se libera en el lugar adecuado.
Si el ingreso es de un cadáver o el animal muere en las
instalaciones del CRFS, se procede a realizar su necropsia
con toma de muestras si se considera conveniente.