CENTRO DE RECUPERACION 1ª PARTE
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21 años del Centro
de Recuperación de Fauna
Silvestre de La Alfranca
Directa o indirectamente, las actividades humanas pueden
provocar efectos negativos sobre la fauna salvaje, lo que
supone que cada año sean miles los animales que aparecen
heridos, enfermos, envenenados o desvalidos, con graves
consecuencias, particularmente para las especies en peligro
de extinción. Si a ello añadimos la progresiva sensibilidad
pública de la sociedad hacia el medio ambiente y sus
problemas que demanda atención para estos animales, se
crean las condiciones necesarias para la existencia de Centros
de Recuperación de Fauna Silvestre.
Un Centro de Recuperación de Fauna Silvestre es un hospital
de atención veterinaria que tiene entre sus objetivos el de
reintegrar al medio natural, con garantías de supervivencia,
animales que llegan a él afectados por alguna problemática;
o el de indagar sobre causas de mortalidad/morbilidad que
inciden sobre la fauna silvestre, realizando en este caso
investigación forense. Aquí su función queda justificada por
razones de tipo legal, puesto que la ley exige dar una salida
a las especies protegidas y porque, a partir de dicha
investigación forense, se obtienen pruebas de prácticas
delictivas.
Pero además existe una justificación de carácter humanitario,
de asistencia al animal herido cuando es viable, tratando de
evitar que sufra. También un Centro de Recuperación aborda
aspectos científicos, de búsqueda de información novedosa
en ciencias como la biología, fisiología, traumatología, patología,
toxicología, etc. O conservacionistas, cuando se hacen
averiguaciones sobre los problemas ambientales que afectan
a las especies en determinados lugares del territorio, o cuando
se desarrollan programas de cría en cautividad.
> Los comienzos
En 1985, el entonces Departamento de Agricultura, Ganadería
y Montes del Gobierno de Aragón emprende el camino para
la creación de un Centro de Recuperación de Fauna Silvestre
(CRFS) en la Finca de La Alfranca. Por aquella época ésta
se encuentra parcialmente abandonada y existen en ella
infraestructuras del IRYDA (Mº de Agricultura) en desuso
(almacenes, establos, corrales...), que se habilitan y aprovechan
para instalar el Centro.
Su funcionamiento en estos primeros
tiempos se apoya en unas sencillas
instalaciones de
recuperación/rehabilitación
atendidas con escaso
personal, aunque los
animales ingresados
reciben una correcta asistencia veterinaria y una alimentación
en condiciones aceptables.
La dirección técnica recae en la Sección de Conservación de
Fauna y el equipo humano está integrado por una Bióloga
(Matilde Cabrera) como responsable técnica, un Agente Forestal
(Antonio Berrueco) para mantenimiento y vigilancia, dos
Veterinarios (José Mª Cruz y José Ignacio Cruz) que aportan su
clínica privada y un Recuperador experto en técnicas de cetrería.
Ninguno de ellos con dedicación exclusiva a esta actividad.
El volumen de trabajo del Centro va amentando y ya, a finales
de la década de los años 80, se atienden anualmente una
media de 200 animales.
> La etapa de 1993 hasta la
actualidad
Un cambio importante se produce en 1993. Por un lado se
habilita una antigua vivienda como hospital clínico y zona de
cuidado intensivo, a la vez que se crea un pequeño laboratorio.
También se adecuan y amplían las instalaciones exteriores
creando nuevos recintos para mamíferos, rapaces nocturnas,
aves acuáticas y paseriformes, así como las jaulas de
emergencia útiles cuando el Centro está cerrado.
Desde el Centro se insiste en la necesidad de recoger no sólo
los animales vivos como hasta entonces, sino también los
cadáveres, debido al enorme caudal de información que de
ellos puede obtenerse. La asunción generalizada de este
planteamiento por parte de técnicos y Agentes de Protección
de la Naturaleza, hace que el dispositivo de localización deanimales se desarrolle más sistemáticamente por todo Aragón,
lo que se traduce en un aumento continuado de los ingresos,
que a su vez da lugar a una paulatina ampliación y mejora
de las instalaciones. En trece años (1994-2006) se producen
12.273 entradas.
En esta etapa, la asistencia veterinaria se lleva a cabo por los
Veterinarios Juan Carlos Cirera, Gloria Sancho (1993-1995),
Adérito Calzón (1995), Ana Amo (1996), Chabier González
(1996). Se recibe asesoramiento por parte de Mauro
Hernández (Laboratorio Forense de Vida Silvestre de Madrid)
así como colaboración y apoyo clínico del Departamento de
Patología Animal de la Facultad de Veterinaria de la Universidad
de Zaragoza y del Hospital de Ganado Nº1 de Zaragoza
(Comandante Veterinario J. A. Pérez).
Las labores de manejo de fauna, mantenimiento, anillamiento,
liberación de animales y logística del Centro son efectuadas
por José Manuel Sánchez (1993), incorporándose a ellas, a
partir de 2000, Juan Fernández.
En estos años la dirección técnica la asumen los Biólogos
Matilde Cabrera, Miguel Ángel Muñoz y Manuel Alcántara.
Durante los años 2005 y 2006 se produce la necesaria
remodelación que permite disponer de unas instalaciones
nuevas, modernas y amplias, adecuadas a las necesidades
de hoy día y aptas para servir durante muchos años.
En la actualidad, las labores veterinarias las efectúan Chabier
González y María Cortés, el manejo de animales, su
mantenimiento y la logística del Centro, José Manuel Sánchez
y Juan Fernández, y las tareas administrativas, Patricia Yus.
Desde 2005 el Centro está integrado en el CIAMA, siendo su
responsable técnico Jesús Antonio Insausti.




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